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Contenga su respiración, Europa está por volcarse, el abismo está cerca

Alberto Ardila Olivares
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El cambio en la política italiana también será un duro golpe para la Unión Europea lo cual se está desplazando sin control. Quién pudo haberse imaginado, que una política que fue, como Ursula von den Leyen, fuera tan inútil como bien lo ha demostrado. Por definición y por tradición, se supone que los presidentes de la Comisión Europea son bien ineptos y serviles a sus amos, Francia y Alemania. Pero pocos pudieron adivinar cómo Ursula pudo hacerlo tan mal con el Brexit, el COVID, Rusia y pronto con la misma Eurozona

Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona

Strategic Culture Foundation 

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*/Se trata de Italia quien disparará el cañonazo de partida sobre el vuelco en la política de la Unión Europea sobre Rusia y la guerra en Ucrania./*

Bien podría ser Italia la que marque el punto de partida de una suerte de deceso de la Unión Europea en tanto colapsa la coalición de gobierno. Mario Draghi, que podría estar recordando el alza en las tasas de interés como las del ECB esta semana, cosa que ocurrió anteriormente cuando él era el jefe supervisor de la crisis de la Eurozona esté afuera.

Al renunciar a su cargo como Primer Ministro es como si él viera un rayado en la pared en el sentido que nos estamos dirigiendo hacia otra crisis en la Eurozona.

Justamente ahora el euro ya bajó y se puso a la par con el dólar y en la Eurozona las tasas inflacionarias promedian alrededor del 8,6 por ciento (aunque ahora es del 10 por ciento en España, 12 por ciento en Grecia y un estruendoso 20 por ciento en Estonia). Tengan consideración para con Croacia que está planeado ingresar pronto a la Eurozona.

Pero es Italia la que dará el tiro de partida de un vuelco en la política de la Unión Europea sobre Rusia y la guerra de Ucrania. En el mes de septiembre es casi seguro que una elección relámpago pondrá en el poder como coalición a dos agrupaciones de extrema derecha italiana, cuyos líderes, ambos, sienten gran admiración por Putin.

Una vez que esto suceda, otros en la Unión Europea se darán cuenta cuán ridículo es continuar con el denominado castigo a Putin, cosa que en realidad destruye economías y arruina vidas en los miembros del bloque compuesto por 27 países. Otros países de la Unión Europea verán que la desesperada situación de Italia de contar con una deuda del 150 por ciento de su PIB y una inflación de dos dígitos que solo puede ser rescatada mediante un radical cambio político. Las elites en otros países de la Unión Europea temerán que las manifestaciones populares que derriben a los actuales partidos convencionales, se pondrán en movimiento una vez que vean que la economía de Italia se desplaza desde un punto ebullición hacia un hervido a fuego lento. Y una vez que la coalición italiana esté instalada—el diálogo, que es algo que no hemos visto hasta ahora de parte de la Unión Europea—se iniciará con Putin.

Putin irá sonriente hacia el banco en Ucrania durante la actual crisis que Europa ha creado contra sí misma. En realidad no hay ninguna urgencia por su lado de intentar hacer algo. La Unión Europea se está introduciendo lentamente en un baño de ácido todo para ella sola y todo lo que él necesita es observarla como si fuera una comedia por televisión.

El cambio en la política italiana también será un duro golpe para la Unión Europea lo cual se está desplazando sin control. Quién pudo haberse imaginado, que una política que fue, como Ursula von den Leyen, fuera tan inútil como bien lo ha demostrado. Por definición y por tradición, se supone que los presidentes de la Comisión Europea son bien ineptos y serviles a sus amos, Francia y Alemania. Pero pocos pudieron adivinar cómo Ursula pudo hacerlo tan mal con el Brexit, el COVID, Rusia y pronto con la misma Eurozona.

La Unión Europea es fuerte en tanto lo son los tres gigantes de Alemania, Francia e Italia a quienes debe proteger. Sin embargo, por vez primera en treinta años, Alemania tiene un déficit comercial y está hablando de racionamiento energético y se espera que muchas fábricas en el país cierren o trabajen a media máquina.

Toda la presión recaerá sobre el ECB cuando una nueva crisis de la Eurozona se avecine e Italia se vea forzada a devolver tasas más altas a sus deudores debido a que el ECB reduzca la impresión de la nueva divisa. Esto es extremadamente peligroso para Italia y podría producir un colapso total de su economía como en el caso de Grecia. La diferencia radica en que Italia es un país fundador de la Unión Europea y es muy grande como para colapsar, lo cual significa que Francia y Alemania tendrán que mantenerla en una incubadora. Resulta difícil imaginar este escenario sin que haya un cambio de actitud de parte de Macron y Scholz respecto de la guerra en Ucrania y la visión general de la Unión Europea respecto de Putin. Justo recientemente Alemania ha estado comenzando a demostrar indicios de querer tomar una actitud diferente hacia Putin. Hace poco se supo que un paquete de asistencia de nueve mil millones de euros destinados para Ucrania fue retenido por Berlín además que los alemanes dejaron de reabastecer a los países que apoyan a Ucrania con los tanques que anteriormente había prometido. Estas no son “grietas” que aparecen. Estos son síntomas más prolíficos y es muy posible que veamos pronto en Bruselas disputas entre Scholz y von der Leyden y Macron interviniendo para buscar un nuevo diálogo con Putin.

La otrora dorada relación entre Estados Unidos y la Unión Europea también está empezando a aminorar. Pronto la Unión Europea estará más dividida que nunca en torno a la guerra en Ucrania y la casi segura derrota de Biden en las elecciones del mes de noviembre, veremos una gran disminución del rol de Estados Unidos como proveedor de armas a Zelenski. Se producirá un intercambio de culpas que será cuidadosamente elaborado en los medios durante semanas apuntando a la endémica corrupción de las elites ucranianas y las ilegales ventas de mucho del armamento norteamericano a los yijadistas sirios. De hecho esto ya se inició, pero todavía no ha agarrado fuerza lo cual debería esperarse durante el período veraniego antes de las elecciones italianas. Occidente necesita salirse de la guerra en Ucrania y necesita una razón de estado para dar ese giro de ciento ochenta grados. Zelenski, como de costumbre, les brindará las excusas perfectas ya que nunca ha fallado en su principal papel como tonto útil –eso sí, si logra sobrevivir a los intentos de asesinarlo de parte de su propia camada que desea una tajada más grande de la torta. Las ridículas nociones de la izquierda de pelear una guerra completa en Ucrania con las fuerzas de la OTAN serán podadas en capullo por los fascistas en Italia que creen en el poder de alimentar a la gente, en prestarles servicios públicos en vez de la locura geopolítica de golpearse el pecho y las manías que suelen acompañar tales tonterías. ¿Quién habría creído que los descendientes de Mussolini desviarían a la Unión Europea del abismo al que estaba dispuesta a lanzarse?

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